Que sus uñas ágiles saquen de ti
la belleza de tu voz y de tu timbre.
muere coagulada, ahí desgárrate.
Rompe el silencio del que ya yace
entre las sabanas como dormido.
llora en la melodía del arpa de oro
todas las piezas de sus espejos
que idos formaron los caídos sueños
en los campos de los vencidos.
VI
Desnuda las notas hoy patéticas,
ofrécele los acordes a tu amado
el mejor de todos los conciertos
haz que tu vibrar mueva las hojas
entre los escombros de su cuerpo.
Adormécele las aguas, la tierra,
el polvo, las rocas… y el viento.
Llorando en el firmamento esta noche
la armonía de todos tus versos
en ausencia de su cuerpo ardiente.
VII
Seca las fuentes de miel naciente
los vientos de los mares, las olas
con poderosa furia de la espuma roja
que todas las cuidades de la muerte
y sus fantasmas ¡despierten ahora!
como en un principio las nubes alzadas
reinen solas y grises en las tinieblas.
Sumérgete en onírico mundo pasmado
inhóspito , frío, sin los colores de la vida
sin amor esperando el camino de nada.
VIII
Llora arpa mutilada por arte de Apolo,
que el firmamento sea un lienzo oscuro
en donde se esconda la risa que fornica
en las estrellas y las orgías de la luna.
Vibra sonora para que tu amado sienta
como tú lo incitas al amor, quebrándole
de placer hasta el último de sus huesos
Apodérate de su desnudo y dulce cetro
el concierto de las verdades ignoradas
flagrante canto de amor que ensordece.
IX
El sonido de un corazón grita herido
la etérea melodía de un arpa de amor
que se encuentra entre las roja llama
en la tristeza de un fugaz romance
que corto asesino sus alas doradas.
Vibra fuerte en la eternidad del tiempo
desgasta las aguas que lloran los montes
en torrentes de sangre hasta sus faldas
Que el amante dormido sienta su fuerza
y sepa que vives preñada de tristezas.
X
Arpa de oro, fúndete entre las flamas
navega entre las nubes del infierno
suena fuerte, envuélvelo en humo hasta
que tus cuerdas de celos, revienten.
Haz sonar tus gemidos, en ágil concierto
del celo de una hambrienta loba herida
y en el vaso ceremonial del desesperado
él absorba la última gota de tus fluidos
relamiendo el amor entre tus cuerdas
que alzan sus notas floridas al viento.
XI
Suena arpa de los ensueños celestes
rompe los silencios detrás del espejo
quémalo, y él se despierte sabiéndolo
como rey y dueño de todos tus sueños.
¿Que te condena a vivir entre muertos?
Un sótano de ilusión que se desgasta
en el tiempo, en el jardín, en la pradera,
en las cuevas y las heladas montañas.
Atravesando la penumbra de las sombras
se recueste en las avenidas quebradas.
XII
Con voz furiosa lanza sostenidas notas
consúmala con un fuego que le abrase
demuéstrale tu poderío, toda tu realeza
sublévate a su terrible e ingrato olvido.
Revienta las lunas rojas y el viejo espejo
que todas sus riveras se viertan sobre ti
Arpa transmutada en carne y hueso hueco
ahógate en el etéreo teatro de delirios
con los llantos absurdos echa tu sangre
para que se escuchen ágiles los sonidos.
Por el camino de los años que ya nacen
y muere insaciable amándolo en sueños.
JEM WONG
05.02.2005

“El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas.
Eso es lo que la sostiene”.
Victor Hugo (1802-1885)

¡Como te pareces al agua, alma del hombre!
¡Como te pareces al viento, destino del hombre!
Johann Wolfgang von Goethe

El predicador
Una voz celestial caló en mi corazón
como una cortina de llanto al alma
el viento de dulces ensueños eternos
modelando inexistentes historias.
Sumergida en la bóveda azul del cuerpo
los aires rompieron la armonía etérea
con la tenue sonrisa del no encuentro
y la plenitud en mi piel lila desnuda.
Destino incierto, aterrizajes forzosos
banderolas que flamean sin medidas
por beber la sangre de Adán bendito
en una pasión sin candor ni finito.
Vuelan los vientos del calendario
ansiando el furtivo encuentro celeste
en una purpúrea y borrascosa noche
harta de los te amo en el silencio.
Malditos besos fornicadores, inicuos
brazos, besos, que se roban traicioneros
perversa promesa de tu vuelo hacía mí
sueño ridículo que será mí frenesí.
Ventana hecha madera incierta
que tiembla mis labios al soñar
mi boca que se quema en el infierno
en que no piensa el intelecto.
Proliferas sensaciones, torbellinos
preguntas que agobien las promesas
en torrentes de deseos enfebrecidos
que rugen en el aire de mis orbitas.
Cuando las alas se abren impacientes
y el alma desgarrada de las ausencias
te quiere, te ama, te necesita implacable
en mi cuerpo, en mi cerebro, completo.
Muerto de mi placer, entre mis brazos
tu nave anclada en el cuerpo del mar
apartando las olas del viento desolado
que me corroe el pensamiento nocturno.
Deleite intenso enfundando la tibieza
de mi ser cándido entregado a tu deseo
mis húmedos pétalos rosados…tuyos
secados con tus labios de terciopelo.
Y cada lágrima derramándose sola
como perla bañada en ardiente plata
y ciegos sin pensar en las orillas
morir en la arena en el brazo del placer.
Deleite intenso de mis flores en llama
secados por la lágrima de tus labios.
Y en la voz del silencio de la entraña
ir recibiendo tu brillante tallo de jade
Pronunciar tu nombre de poesía loca
como un peso dulce dentro del cuerpo
y un millón de te amo entre los brazos
de los sueños reales y tan lejanos.
Bocas de fuego que arden y se inflaman
cuerpo que recibe al lanzón de roca
tragado completo sin tregua ni mentira
sembrado en la húmeda tierra rosada.
Apodérate santurrón de cada parcela
con absoluta rigidez, que harte de dolor
que me acaricia el corazón sin miedos
cerrando los vacíos con fiebre salvaje.
Mata mis miedos sacristán de mi sueño
con la pepa ardiente que saboreo
en el oscuro precipicio de la santidad
embarrada en el crudo y humano deseo.
Ansias secretas que me hacen tan tuya
en los surcos milenarios de la lujuria
que tú atesores para siempre el placer
que acallan tus tristes y nulas reflexiones.
Sin remordimientos haz el amor mil rezos
haz de hoy las sombras de los recuerdos,
un espejismo, un milagro bébete las gotas
sediento de mi amor borrate los rezos.
Arco de carne sagrada fueron los montes
y tú el varón que los bañaba loco todas
la eternidad con la sangre de las entrañas.
Trágate la oblea de entre las blancas alas.
JEM WONG.
19.02.2005


HOLA desde!!!
HOLA DESDE PERÚ

EL COCHERO
¡Yo te conozco! Eres mejor...que nadie
Señor imponente…dominas el mundo
Llevas en las manos riendas sueltas
de las yeguas que diriges hábilmente
Y ellas trotan locas por los caminos…
que hoy les transitas.
Cochero elegante...Mi desleal lucero
Sonrisa afable…Vil embustero
Manos duras… ¡Corazón de Malagua!
Mármol de carrara traicionero
Voz que acaricia como la Ibis
Una mirada que desnuda como el alacrán
Sonrisa que inspira paciencia
sometida por delicias angustiosas
en tus noches de triunfos de cristal.
Alforja de piel despojada de caricia
en imagen colorada inexistente
Afanes que aliviaron soledades
De absurdas añoranzas
Interrumpiéndome el presente
Condenándome en su fuego.
Señor de la palabra, intachable de día
antorcha desnuda enjaulada de noche
Forjador de las palabras calientes
en el fuego de las entrañas
que arremete las bóvedas.
Manos que dirigen las riendas
de las pasiones coloradas insaciables
Cerebro pensante que muerde con besos
Niño dominante jugueteando con
los pliegues de mi bajo vientre
¡Palabras prohibidas del confesionario!
Hoy emblema e insignia sagrada.
¡Miente! Que los muros oscuros
no se cuecen puros en el infierno
Reconoce que naciste acero fundido
y con corazón de piedra encendida.
Elévate hasta que no puedas olvidarme
se mío hasta marcarte en mil vidas
¡Negra, negra mía! Ebrio me decías
¡Devórame completo! ¡Negra!
Y hoy te mutilas león enfebrecido
Llevas en tus manos la paz compungida
del rojo demonio lujurioso.
De viernes prohibido y domingo monaguillo
Arrastra cochero el carruaje del deseo
y no detengas a tus bestias
no las exorcices, trágate el aire inmortal
cabalgándola en la noche de luna llena
en que los espantos de lo prohibido
han ido despidiendo los demonios
Yo te conozco…cochero mutilado.
JEM WONG
18.02.2005

“Las posiciones a ultranza no nos permiten ver la complejidad, ni la reflexión profunda. Vivimos surfeando para no caer en el escenario tempestuoso de un mundo cambiante y caótico.”
(Autor desconocido por todos menos por mí )