
"Blancos humedales de pétreas ígneas va el guerrero su comisión a defensa. Grita su alma muda en yuxtapuesta marquesina. Traición! Infamia! de horizontes vestida.
Claro de luna que no verá el día, sangre caliente en su entraña constreñida, gime el campo de batalla su lisonja, trepidar olvidado de huesos convencida y va crecida la barba del macilento esperpento, memoria vacía, opulenta, gris de finales convencida, triste despertar va la muerte en cayado, ya cae el guerrero en interminable agonía, cae y se va, se debate y se rebela, pero igual el verbo se hace trizas. Negro recuerdo, negro avenido, espiral de estertor su sangre a borbotón de campo contenida y después no hay después, solo hay antes, y para qué? La náusea es su divisa, la náusea y la nada!, la nausea!, la náusea!... “
Jorge Ortega. Lima, 22 de mayo del 2009